domingo, 18 de junio de 2017

6.Clasificar las semillas



Día 6 del ciclo A LA HORA DE LA BRISA DE LA TARDE.
¿Ya sienten el vértigo? Con esta carta son tres las que faltan para el final de #LaVuelta104.
¿Cuánto hemos caminado? ¿Cuánto hemos cambiado?
Vale la pena mirar hacia atrás, elegir una carta cualquiera, abrir el cuaderno y mirar qué nos dice el dibujo, dónde estábamos entonces. Pronto será el tiempo de los agradecimientos, reconocimientos, vacaciones.

#separa #clasifica #ordena #culmina #recapitula  #celebra 
(móntate en la cápsula del tiempo y viaja al año pasado, todo está pasando ahora)

Hoy es el momento de separar y clasificar las semillas.
De la montaña de semillas mezcladas, tomar cada tipo y colocarlo en su frasco.
El mijo en el frasco del mijo. La cebada con la cebada. El maíz con el maicito. La adormidera con la adormidera. Y así. ¿Cuántos tipos de semillas eran? En alguna parte leí que eran nueve tipos, pero no recuerdo dónde. Cada cosa con su cada cosa. Sabiendo separar, cada cosa donde corresponde.
¡Qué interesante operación!
Las separamos para que cada una esté junto a las de su clase: porque las semillas no se siembran todas al mismo tiempo, ni tampoco juntas en el mismo lugar: al crecer, se estorbarían una a la otra. A menos que estés haciendo un pan de siete granos, incluso en la cocina las semillas deben estar cada una en su frasco.
La operación de separar unas montañas de semillas mezcladas es una tarea que aparece en dos historias muy diferentes, lo cual confirma su altísima importancia simbólica.

Difícilísima, si no se cuenta con la ayuda inestimable de las hormiguitas de la intuición.
Inspírate en Vassilissa o en Psique: recurre al auxilio que te corresponde.


(Ya puedes pinchar la etiqueta y ver las 8 cartas que aparecieron en los días 6 en esta vuelta, a ver cuáles cartas te hablan, qué narrativa proponen.)


2 comentarios:

marisela rondon parada dijo...

Recordar las semillas, separar . para que separarlas?

La Novia Manca dijo...

Las separamos para que cada una esté junto a las de su clase: porque las semillas no se siembran todas al mismo tiempo, ni tampoco juntas. A menos que estés haciendo un pan de siete granos, incluso en la cocina las semillas deben estar cada una en su frasco. Esta operación es una tarea simbólica que aparece en dos historias muy diferentes, lo cual confirma su altísima importancia.