martes, 17 de abril de 2018

9.Meditar con las manos


SINCRONIZACION DIARIA #LaVuelta104

Puedes entrenar tu mente ocupando tus manos.
Lo que hacen las manos llega muy pronto al cerebro.
Mira lo que hacen tus manos y coloca allí tu intención, mientras bordas, arreglas el jardín, ordenas la cocina, amasas, escribes, acaricias. 




Afina tu intención mientras coloreas esta carta con tus colores preferidos, y ve pensando cuál proyecto personal te gustaría impulsar en estos 62 días que tenemos hasta el solsticio. 
Con más sincronización quizás podamos pensar en un proyecto compartido.
Mientras más caminantes se unan, más potencia para ese im-pulso. Llama a quienes creas que puedan querer unirse.
Saca tu cuaderno de la Vuelta, cuenta los días. Saca tus colores, colorea esta carta con tus propios colores antes de ver otras versiones.


(Estamos en el ciclo Nieves en Chipre.)




miércoles, 21 de marzo de 2018

DE LO SINCRÓNICO


Queridas. Hoy estamos en un punto medio entre dos solsticios. En el hemisferio norte toca primavera después del invierno: las semillas despiertan. En el hemisferio sur toca otoño: las hojas caen. Si los solsticios marcan puntos extremos de la Tierra en relación al Sol, los equinoccios marcan valles. Pero estamos atravesando un bosque oscuro y tenebroso, y necesitamos de todo nuestro talento, ingenio y amor para atravesarlo con bien y salir de él con las manos recuperadas. 

Para quienes ya han pasado por una o dos Vueltas, quizás es hora de vivir lo que la Vuelta ha dicho una y otra vez. La teoría no es más que un libro: caminar por la selva es la experiencia real. La Vuelta es una máquina con 104 herramientas. Se pueden comprender una a una, o comprender algunas, se pueden aplicar de forma individual, y todo ello tendrá su utilidad. Pero el gran regalo de la Vuelta es comprometerse a dedicar esta cantidad de días a caminar sincronizadamente, y para quienes han logrado aunque fuera un breve trayecto de impecabilidad en la medida de su accionar consciente, la memoria lleva experiencia viva. 

En cada Vuelta insisto en la Mongolia colectiva; no es una figura abstracta, sino la posibilidad de conducir esa energía colectiva hacia un propósito común. La energía que se produce es tanta y tan potente, que no sólo puede empujar un proyecto colectivo, sino además puede potenciar exponencialmente los proyectos personales de cada participante y producir energía para alinearse con el propio camino. Pero todo eso requiere una atención muy enfocada. Esta Vuelta se suspende exactamente hoy y les invito a que se preparen para la Vuelta de septiembre a diciembre. Los días siguen corriendo, la secuencia está disponible, cada una puede construir su propio recorrido. Las quiero mucho, buen viaje.